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Entrevista Transurfing en el Diario Vasco

Posted by on 26 septiembre 2013

San Sebastián, el sábado 21 de septiembre de 2013

Entrevista de Frank Sanchez por Begoña del Teso, periodista en el Diario Vasco

Bayonés de claros orígenes hispanos, Frank reconoce sin tapujos que a los 38 años experimentó una desazón existencial que él asimiló a la típica crisis masculina de los 40. Durante mucho tiempo buscó bálsamos para ese malestar vital. A los meses encontró las hipótesis del ‘Transurfing’ expandidas en once libros por un ser misterioso y carismático, mezcla de gurú, chamán, psicólogo y broker llamado Vadim Zeland, al que acabó encontrando en un seminario mantenido en Biarritz. Frank ha decidido transmitir las claves de esas nuevas teorías para lidiar con la vida. Hace nada conferenció en la FNAC. Hoy, en Orio.

Conozco los tubos y los aéreos que se pueden hacer sobre una tabla pero ignoraba que quien surfee las olas de la vida pueda ver manzanas caer hacia el cielo.

En realidad, la frase es parte de la dedicatoria que Vadim me escribió en uno de sus libros: ‘Let your apples fall into the sky’. Deja que las manzanas caigan hacia el cielo.

Con permiso de Newton, supongo.

Y con cierta ayuda de la Física Cuántica, imagino también yo. Lo que se esconde tras esa frase es que eso que llamamos nuestra realidad existe ya en un campo de información infinito que esta fuera del tiempo y del espacio.

Y es allá donde las manzanas caen hacia arriba.Entrevista Transurfing en el Diario Vasco

No lo sé. Nuestra idea (nuestra hipótesis. Nosotros no hablamos ni de leyers ni de teorías) se basa en que el mundo es un espejo. Un espejo que refleja nuestra actitud hacia él. Cuando lo que vemos en ese reflejo nos gusta, tendemos a intentar cambiar la imagen. Sin embargo, sería más relajante, productivo y beneficioso que transformáramos la mirada, la actitud con la que nos acercamos al espejo. Es tonto y canso intentar cambiar el reflejo. Porque no existe fuera de nosotros.

Mejor atravesarlo. A otro lado estará Alicia. Seguro que en el País de las Maravillas las manzanas si caen hacia arriba.

No sé lo que hay al otro lado del espejo. Solo sé que nuestros pensamientos provienen, de alguna manera, de unas zonas de programación. Podemos enchufarnos a un codificador negativo o a un positivo. Si miramos el mundo cargados de negatividad, acabaremos fundidos por esas mismas descargas de negatividad. Pero antes de seguir te diré que nuestra hipótesis no es un método de crecimiento personal.

¿Ah no?

Para nada. Se trata de una manera de pensar y de actuar. De gestionar nuestra realidad cotidiana. Recordando algo tan viejo como el refrán de ‘a perro flaco todo son pulgas’

¿?

Repito: la negatividad produce negatividad. Y de nada sirve ser una esponja.

Yo creía que lo que no era bueno era cerrarse al mundo que te rodea. Como si fuera una ostra.

Tampoco, por supuesto. La ostra no filtra nada pero la esponja lo absorbe todo. Sin discernimiento. Lo mejor es transurfear: dosificar, filtrar, observar, aguardar. Ni esponja, ni ostra: surfista.

¿Por qué?

Míralos aquí mismo, en la playa. Estudia su actitud. Gestionan la realidad con decisión clara y concretan. Estudian los datos que les proporciona el mar, los vientos. Son plenamente conscientes de su objetivo. Seleccionan el momento. No se dejan influenciar por nada externo a su pasión, a su deporte. Y cuando reman hacia la ola no lo hacen simplemente para situarse sobre ella por un instante. Su intención es cabalgarla el máximo de tiempo posible.

Entonces, un ‘transurfer‘ y un surflari se parecen en que…

El primero, como hace el segundo sobre su tabla, consigue deslizarse con ligereza, casi maestría, sin ahogarse entre las olas de lo cotidiano. Eso no quiere decir que sea tontamente optimista.

Pero acaso sí esa clase de pesimistas que son realmente, ‘optimistas bien informados’

Tal vez. Todo radica en que el transurfer no presta atención a acontecimientos que lastran a los demás y acaba por escuchar el susurro de las estrellas. Llegara el día en que, incluso, pueda crear la realidad misma.

 

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